miércoles, 5 de noviembre de 2014

La carta secreta del Padre Pío


La carta del Padre Pío es de las que quitan el hipo. Datada el 19 de marzo de 1913, festividad de San José, la misiva del santo de los estigmas va destinada a su director espiritual y en ella el capuchino describe con detalle una de las visiones que tuvo de Jesús, durante la cual el mismo Señor llamó “carniceros” a varios sacerdotes y religiosos.

“En la mañana del viernes me encontraba todavía en el lecho cuando se me apareció Jesús. Se hallaba de mala traza y desfigurado, y me mostró una gran multitud de sacerdotes, religiosos y seculares, entre los cuales se hallaban varios dignatarios de la Iglesia. De todos ellos, unos estaban celebrando la Santa Misa, otros iban a celebrarla y otros más ya lo habían hecho.

“La contemplación de Jesús así angustiado me causó mucha pena, por lo que quise preguntarle el motivo de tanto sufrimiento. No obtuve ninguna respuesta. Pero Él miraba a aquellos sacerdotes hasta que, como cansado de hacerlo, retiró la vista y, con gran espanto mío, pude apreciar que dos lágrimas le surcaban las mejillas. Se alejó de aquellos sacerdotes con expresión de gran disgusto y desprecio, llamándolos macellai [carniceros, en italiano].

"Y vuelto hacia mí, dijo: “Hijo mío, no creas que mi agonía haya durado tres horas; no, yo estaré en agonía por motivo de las almas más favorecidas por mí hasta el fin del mundo. Durante el tiempo de mi agonía, hijo mío, no hay que dormir. Mi alma busca una gotita de compasión humana, pero ¡ay!, qué mal corresponden a mi amor. Lo que más me hace sufrir es que éstos, a su indiferencia añaden el desprecio y la incredulidad. ¡Cuántas veces estuve a punto de acabar con ellos, si no hubiesen detenido mi brazo los ángeles y las almas enamoradas!… Escribe a tu padre espiritual y refiérele esto que has visto y oído de mí esta misma mañana”.

“Jesús continuó todavía, pero aquello que me dijo no podré manifestarlo a criatura alguna de este mundo. Esta aparición me causó tal dolor en el cuerpo, y mayor todavía en el alma, que durante todo el día sentí una gran postración, y hubiera creído morirme si el dulcísimo Jesús no me hubiese sostenido.

“Estos desgraciados hermanos nuestros corresponden al Amor de Jesús arrojándose con los brazos abiertos en la infame secta de la masonería. Roguemos por ellos a fin de que el Señor ilumine sus mentes y toque sus corazones”.

Y para concluir, quizá sea oportuno recordar lo que decía el profeta Isaías: "Con el oído oiréis, pero no entenderéis; con la vista miraréis, pero no veréis. Porque se ha embotado el corazón de este pueblo, han hecho duros sus oídos, y han cerrado sus ojos..."...

6 comentarios:

Cecilia Rodriguez dijo...

Altísimo Señor Sacramentado ten piedad y misericordia de todos los pecadores, Amén.

blanche7529 dijo...

Permítenos Señor amarte hasta la muerte, que no nos separemos de Tí a pesar de todo lo que conlleve. Gracias por Tu misericordia Señor.

Carlos Waite Brignole dijo...

Dios mio, los masones trabajan para satanás pero el Reino tuyo prevalecerá

raul donjuan rodriguez dijo...

Señor Mio y Dios mio, ten piedad y misericordia de todos nosotros y del mudno entero, no te fijes Señor en nuestras culpas Señor Jesús, mira nuestra Fé, y perdona todas nuestras infildelidades y sacrilegios, Señor gemimos en la orfandad, ayúdanos a ser mansos y humildes de corazón y amarte hasta la muerte que es la entrega total y desinteresada por nuestros hermanos, amén.

Unknown dijo...

Señor Jesús ten piedad y misericordia de nosotros, que todos somos pecadores, no hay ningún justo entre nosotros que merezca de Tí, pero gracias a Tu infinito Amor y Misericordia siempre nos perdonas cuando nos arrepentimos de corazón y tenemos la intención de no volver más a pecar. Gloria a Tí Senor Jesús y Gracias por esta señal de Tu Amor en estos tiempos difíciles. Amén.

Luis Guillermo mena ortega dijo...

Señor Padre Jesucristo ten misericordia de todos nosotros , perdona nuestros pecados por que no sabemos lo que hacemos

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