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jueves, 30 de octubre de 2014

¿Cómo era la relación del padre Pío con su ángel de la guarda?


Que el enemigo no me diga: "¡Yo triunfé!"
Ni exulte el opresor por mi caída,
¡Una vez que confié en vuestro amor!

Así canta el Salmo, al traernos una súplica del justo que confía en Dios. De hecho, esta oración se adecua a cualquier hombre que confía en Dios, sobre el cual llegan las dificultades del día a día de la existencia humana. Dificultades que piden de nosotros una postura de alma de quien está continuamente en el "buen combate" por amor a Dios, sobre todo por el hecho de que en nuestro entorno ronda el enemigo, como un león, buscando a quien devorar, conforme leemos en la Primera Carta de San Pedro (1Pe 5, 8).

El santo capuchino san Pío de Pietrelcina comprendió bien la realidad de la vida: Una lucha por la fidelidad a Nuestro Señor. Este varón de Dios vivió 81 años, habiendo fallecido el día 23 de septiembre de 1968. Consciente de la existencia de una realidad más real que la que nuestros sentidos perciben, se colocó en una perspectiva sobrenatural, llena de confianza y amor a Dios.

Fue especialmente agraciado con un don especial: tenía él una convivencia íntima con el Ángel de la Guarda, comenta monseñor João Clá Dias, fundador de los Heraldos del Evangelio:

"Un trazo revelador del privilegiado contacto de él con el mundo sobrenatural es la estrecha relación que mantuvo durante toda la vida con su Ángel de la Guarda, al cual él llamaba de "el amigo de mi infancia". Era su mejor confidente y consejero.

Cuando él todavía era niño, uno de sus profesores decidió poner a prueba la veracidad de esa magnífica intimidad. Para tanto, le escribió varias cartas en francés y griego, lenguas que el Padre Pío entonces no conocía. Al recibir las respuestas, exclamó estupefacto: - ¿Cómo puedes saber el contenido, ya que del griego no conoces siquiera el alfabeto?

- Mi Ángel de la Guarda me explica todo.

Gracias a un amigo como ese, junto al auxilio sobrenatural de Jesús y María, el santo puede ir acrisolando su alma en los numerosos sufrimientos físicos y morales que nunca le faltaron."¹

¿Pero cuál es la utilidad de este ejemplo del Padre Pío para nosotros, el de su amor y confianza en Jesús, María y en el Ángel de la Guarda?

La firmeza del santo propicia la convicción de cuánto debemos colocarnos en una perspectiva sobrenatural en relación a nuestra existencia. De lo contrario, ¿cómo enfrentamos tantas pruebas y la propia embestida de los poderes de las tinieblas?

De hecho, si queremos que el enemigo jamás nos diga que triunfó, ni caigamos frente a las tentaciones y contratiempos de la existencia terrena, confiemos en el amor a Jesús, María y nuestro amigo, el Ángel de la Guarda.

¡San Pío de Pietrelcina, rogad por nosotros!

Por Adilson Costa da Costa
____________________________
¹ Mons. João Clá Dias. A Companhia do Anjo da Guarda. Disponível em: http://www.arautos.org/especial/19541/Sao-Pio-de-Pietrelcina.html . Acesso em 23 set 2014.

martes, 30 de septiembre de 2014

Los Milagros de Padre Pio

martes, 23 de septiembre de 2014

Nuevo y Sorprendente testimonio sobre la "Bilocación" de San Pío de Pietrelcina


El libro "Padre Pio. La sua chiesa, i suoi luoghi, tra devozione storia e opere d´arte" contiene un inédito testimonio que confirma su don.

La santidad del sacerdote capuchino Francesco Forgione (nacido en Pietrelcina, Italia el año 1885) era una devota certeza para muchos fieles, antes de los “dones” que la historia y testigos consignan: estigmas, bilocaciones (estar en dos lugares al mismo tiempo), capacidad de leer las conciencias al confesar, mediar en oración para que Dios sanare a personas… Antes incluso que el santo Papa Juan Pablo II lo canonizara oficialmente el 16 de junio del año 2002 como san Pio de Pietrelcina y cuya fiesta la Iglesia celebra el 23 de septiembre.

Francesco fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1910 en la Catedral de Beneveto, y el 28 de julio de 1916 se estableció en San Giovanni Rotondo, donde permaneció hasta su muerte, el 23 de septiembre de 1968. Es allí donde se inicia el apostolado de Francesco (padre Pio) que toca el corazón de los pobres y enfermos… los del cuerpo y el alma, sus predilectos. Salvar almas era su norte y quizás por ello también el demonio le dedicó permanentes acosos que Dios permitió acorde al misterio salvífico que deseaba expresar a través de Padre Pío.

Cientos de libros, películas y sitios en internet dan cuenta de su vida y la acción de la gracia de Dios que por su mediación muchos alcanzan incluso en nuestros días. Por ello sus muchos se devotos se alegrarán con las revelaciones que contiene el libro Padre Pio. "La sua chiesa, i suoi luoghi, tra devozione storia e opere d’arte"... según señala en un reciente artículo el conocido vaticanista Andrea Tornielli.

El testigo que entrevistó al propio Padre Pío

En la obra dice Andrea T., está el relato de Angelo Battisti, director de la Casa Alivio del Sufrimiento y dactilógrafo de la Secretaría de Estado del Vaticano. Battisti fue uno de los testigos en el proceso de beatificación del santo religioso.

El Cardenal József Mindszenty, arzobispo de Esztergom, Primado y Regende de Hungría, fue encarcelado por las autoridades comunistas en diciembre de 1948 y condenado a prisión perpetua el año siguiente.

Fue falsamente acusado de conspirar contra el gobierno socialista. Pasó ocho años en la cárcel y en prisión domiciliar hasta ser liberado durante la revuelta popular de 1956, cuando se refugió en la delegación comercial de los Estados Unidos, en Budapest, hasta 1873, año en que Paulo VI impuso su salida y su renuncia a la arquidiócesis.

En aquellos años de prisión se habría dado la bilocación, que llevó al Padre Pio hasta la celda del Cardenal.

Batista describe como sigue en el referido libro la escena milagrosa:

“El capuchino estigmatizado, mientras se encontraba en San Giovanni Rotondo, fue a llevarle al Cardenal el pan y el vino destinados a transformarse en el cuerpo y sangre de Cristo. (…)."

“Es simbólico el número de registro del detenido impreso en su pijama de presidiario: 1956, año de la liberación del Cardenal."

“Como es sabido (cuenta Battisti) el cardenal Mindszenty fue preso, colocado en la cárcel y vigilado permanentemente. Con el pasar del tiempo, crecía fuertemente su deseo de poder celebrar la Santa Misa."

“Una mañana, se presentó delante de él el Padre Pio, con todo lo que él precisaba. El Cardenal celebra su misa y el Padre Pio le sirve (como acólito). Después conversaron y, al final, el Padre Pio desaparece con todo lo que había llevado."

“Un padre venido de Budapest me habló confidencialmente sobre el hecho, preguntando si yo podría obtener una confirmación del Padre Pio. Le dije que si yo hubiese preguntado una cosa de esas, el Padre Pio me habría expulsado a los rezongos."

Pero una noche de marzo de 1965, al final de una conversa, Battisti preguntó al capuchino estigmatizado:

- Padre, ¿el Cardenal Mindszenty lo reconoció a usted?
- Después de una primera reacción de irritación, el santo respondió:
- “Nosotros nos encontramos y conversamos, ¿y a ti te parece que no me habría reconocido?
Confirmando así la bilocación a la cárcel, que habría sucedido algunos años antes.

“Entonces (agrega Battisti) el Padre Pio se volvió triste y agregó: "El diablo es feo, pero lo habían dejado más feo que el diablo”, refiriéndose a los malos tratos que sufría. Lo que demuestra que el Padre Pio lo había socorrido desde el inicio de la prisión, porque no se puede concebir, humanamente hablando, cómo el Cardenal fue capaz de resistir a todo el sufrimiento a que fue sometido y que él describe en sus memorias.

El Padre Pio entonces concluyó: “Acuérdese de rezar por ese gran confesor de la Fe, que tanto sufrió por la Iglesia”.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Novena al Padre Pío


Día 1


Amadísimo Padre San Pío de Pietrelcina, tú que has llevado sobre tu cuerpo los estigmas de Nuestro Dios Jesucristo. Tú que también has llevado la Cruz por todos nosotros, soportando los sufrimientos físicos y morales que te flagelaron continuamente el alma y el cuerpo, en un doloroso martirio. Te rogamos, intercedas ante Dios Todopoderoso para que cada uno de nosotros sepa aceptar las pequeñas y grandes Cruces de la vida, transformando cada individual sufrimiento en un seguro vínculo que nos ata a la Vida Eterna.

"Conviene acostumbrarse a los sufrimientos que Jesús os manda. Jesús que no puede soportar veros sufrir, vendrá a solicitaros y a confortaros, infundiendo nuevo ánimo en vuestro espíritu". Padre Pío

A continuación se reza la Novena que el Padre Pío dedicaba al Sagrado Corazón de Jesús, cuyo texto es:
¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina llamo, busco y te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, todo lo que pedireis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al Eterno Padre en tu Nombre la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán." He aquí que, confiado en la infalibilidad de Tu Palabra divina, te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los que están alejados de ti, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve Reina y Madre, madre de misericordia...

Día 2


Santísimo Padre San Pío de Pietrelcina, tú que te encuentras cerca de nuestro amadísimo Padre Dios Jesucristo, y has tenido la santidad y resistencia en las tentaciones del maligno. Tú que has sido golpeado por los demonios del infierno que quisieron convencerte a abandonar tu camino de santidad. Ruega a Dios por nosotros, para que con tu ayuda y con la de Nuestro Señor, encontremos la fortaleza espiritual para renunciar al pecado y para conservar la fe hasta el día de nuestra muerte.

"Ánimo y no temas la ira de Lucifer. Recordad siempre que es una buena señal cuando el enemigo se agita y ruge alrededor vuestro, ya que esto demuestra que él no está dentro de ti". Padre Pío

A continuación se reza la Novena que el Padre Pío dedicaba al Sagrado Corazón de Jesús, cuyo texto es:
¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina llamo, busco y te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, todo lo que pedireis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al Eterno Padre en tu Nombre la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán." He aquí que, confiado en la infalibilidad de Tu Palabra divina, te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los que están alejados de ti, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve Reina y Madre, madre de misericordia...

Día 3


Virtuosísimo Padre San Pío de Pietrelcina, tú que has querido muchísimo a Nuestra Señora; y que cada día te concedió gracias y consuelos solamente por ELLA alcanzables. A la Virgen Santa, te suplicamos ruegues y pongas en Sus manos nuestros pecados y nuestras frías oraciones, para que como en Canà de Galilea, el Hijo le conceda a la Madre; y ya nuestro nombre será escrito en el Libro de la Vida.

"María sea la estrella que os alumbre el camino, os enseñe la calle segura para ir al Padre Celestial; Ella sea el asidero firme que tengáis, para que os conservéis cada vez más unidos estrechamente en el tiempo de la prueba ". Padre Pío

A continuación se reza la Novena que el Padre Pío dedicaba al Sagrado Corazón de Jesús, cuyo texto es:
¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina llamo, busco y te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, todo lo que pedireis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al Eterno Padre en tu Nombre la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán." He aquí que, confiado en la infalibilidad de Tu Palabra divina, te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los que están alejados de ti, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve Reina y Madre, madre de misericordia...

Día 4


Castísimo Padre San Pío de Pietrelcina; que tanto amaste y nos enseñaste a amar al Santo Ángel de la Guarda; el que te sirvió de compañía, de guía, de defensor y de mensajero. A ti las Figuras Angélicas llevaron los ruegos de tus hijos espirituales. Intercede cerca de Dios para que también nosotros aprendamos a hablar con nuestro Ángel de la Guarda, para que en todo momento sepamos obedecerle, pues es la luz viva de Dios que nos evita la desgracia de caer en pecado. Nuestro Ángel siempre está listo a señalarnos el camino del bien y a disuadirnos de hacer el mal.

"Invoca a tu Ángel de la Guarda, que te iluminará y te conducirá. Dios te lo ha dado por este motivo. Por tanto válete de él". Padre Pío

A continuación se reza la Novena que el Padre Pío dedicaba al Sagrado Corazón de Jesús, cuyo texto es:
¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina llamo, busco y te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, todo lo que pedireis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al Eterno Padre en tu Nombre la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán." He aquí que, confiado en la infalibilidad de Tu Palabra divina, te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los que están alejados de ti, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve Reina y Madre, madre de misericordia...

Día 5


Prudentísimo Padre San Pío de Pietrelcina. Tú que tanto amas y nos enseñastes a amar a las Almas del Purgatorio; por las que te has ofrecido como víctima que expió sus penas. Ruega a Dios Nuestro Señor, para que ponga en nuestros corazones sentimientos de compasión y amor por estas almas. También nosotros ayudaremos a las Almas del Purgatorio y reduciremos sus tiempos de destierro y de gran aflicción. Ganaremos para Ellas, con sacrificios y oración, el descanso eterno de sus almas; y las santas Indulgencias necesarias para sacarlas del lugar del sufrimiento.

"Oh Señor, Padre Jesucristo; te suplico viertas sobre mí, todos los castigos que son para los pecadores y las ánimas benditas del purgatorio; multiplica sobre mí los sufrimientos, conque conviertes y salvas a los pecadores, y lìbralos pronto del tormento del purgatorio ". Padre Pío

A continuación se reza la Novena que el Padre Pío dedicaba al Sagrado Corazón de Jesús, cuyo texto es:
¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina llamo, busco y te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.   Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, todo lo que pedireis a mi Padre en mi Nombre, Él os lo concederá". He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al Eterno Padre en tu Nombre la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán." He aquí que, confiado en la infalibilidad de Tu Palabra divina, te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los que están alejados de ti, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve Reina y Madre, madre de misericordia...

Día 6


Obedientísimo Padre San Pío de Pietrelcina. Tú, que has querido tanto a los enfermos; más que a ti mismo porque en ellos viste a Jesús. Tú, que en el nombre de Dios has obrado Milagros de sanación en el cuerpo, en el alma, y en la mente, en el presente, en el pasado y en el futuro de las personas; devolviendo esperanza de vida y renovación del espíritu, y en la integridad total de las personas. Ruega a Dios para que todos los enfermos; por intercesión de María Santísima, puedan experimentar tu potente ayuda y a través de la sanación de su cuerpo, encontrar beneficios espirituales y agradecer para siempre a Dios.

"Si yo sé que una persona está afligida, sea en el alma o en el cuerpo, suplicaría a Dios para verla libre de sus males. De buena gana yo tomaría todos sus sufrimientos para verla salvada y cedería los frutos de tales sufrimientos en su favor". Padre Pío

A continuación se reza la Novena que el Padre Pío dedicaba al Sagrado Corazón de Jesús, cuyo texto es:
¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina llamo, busco y te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, todo lo que pedireis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al Eterno Padre en tu Nombre la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán." He aquí que, confiado en la infalibilidad de Tu Palabra divina, te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los que están alejados de ti, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve Reina y Madre, madre de misericordia...

Día 7


Benditísimo Padre San Pío de Pietrelcina. Tú que has realizado el proyecto de salvación de Dios y has ofrecido tus sufrimientos para desatar a los pecadores de las riendas de Satanás. Ruega a Dios para que los hombres, que no creen, tengan una gran y verdadera fe y se conviertan; arrepintiéndose en lo profundo de su corazón; y que las personas con poca fe mejoren su vida cristiana; y que los hombres justos continúen sobre el camino de la salvación.

"Si el pobre mundo pudiera ver la belleza del alma sin pecado, todos los pecadores, todos los incrédulos se convertirían al instante." Padre Pío

A continuación se reza la Novena que el Padre Pío dedicaba al Sagrado Corazón de Jesús, cuyo texto es:
¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina llamo, busco y te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, todo lo que pedireis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al Eterno Padre en tu Nombre la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán." He aquí que, confiado en la infalibilidad de Tu Palabra divina, te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los que están alejados de ti, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve Reina y Madre, madre de misericordia...

Día 8


Purísimo Padre San Pío de Pietrelcina, Tú que has querido mucho a tus hijos espirituales. Muchos de tus hijos han sido comprados por ti con el precio de tu sangre. También nos concedes a los que no te hemos conocido personalmente, de considerarnos como tus hijos espirituales. Con tu paternal protección, con tu santa guía y con la fortaleza que conseguirás para nosotros de Dios, podremos, en el momento de la muerte, encontrarte en las puertas del Paraíso, en espera de nuestra llegada.

"Si me fuera posible, querría conseguir de Dios solamente una cosa;"si me dijera: "Vas al Paraíso" querría conseguir esta gracia: "Señor, no me dejéis ir al Paraíso hasta que el último de mis hijos; la última de las personas que me han sido confiadas, haya entrado antes que Yo." (Padre Pío)

A continuación se reza la Novena que el Padre Pío dedicaba al Sagrado Corazón de Jesús,cuyo texto es:
¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina llamo, busco y te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, todo lo que pedireis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al Eterno Padre en tu Nombre la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán." He aquí que, confiado en la infalibilidad de Tu Palabra divina, te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.    Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los que están alejados de ti, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve Reina y Madre, madre de misericordia...

Día 9


Humildísimo Padre San Pío de Pietrelcina, Tú que has verdaderamente amado a la Santa Madre Iglesia. Ruega a Dios, nuestro Señor, al Señor de la Mies para que mande obreros a Su Mies, y regalos a cada uno de ellos; de manera que llenando el mundo de sacerdotes santos; obtengan la fuerza y la inspiración de Dios. Además te rogamos intercedas ante la Santísima siempre Virgen María; para que conduzcas a todos los hombres hacia la unidad de los cristianos, reuniéndolos en la gran casa de Dios; para que la Iglesia sea el faro de luz y salvación en el mar de tempestad que es la vida.

"Siempre mantente unido a la Santa Iglesia Católica, porque sólo ella puede salvarte, porque sólo ella posee a Jesús Sacramentado, que es el verdadero príncipe de la paz. Fuera de la Iglesia Católica, no hay salvación, ella te da el bautismo, el perdón de los pecados, el Cuerpo, la sangre, el Alma, y la Divinidad de Jesucristo, concediéndote por tanto la vida eterna; y todos los santos sacramentos para llevar una vida de santidad." (Padre Pío)

A continuación se reza la Novena que el Padre Pío dedicaba al Sagrado Corazón de Jesús, cuyo texto es:
¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina llamo, busco y te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.   Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, todo lo que pedireis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá" He aquí que, confiado en tu Palabra divina, pido al Eterno Padre en tu Nombre la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.   Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

¡Oh, Jesús mío! que dijiste: "en verdad os digo, los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán." He aquí que, confiado en la infalibilidad de Tu Palabra divina, te pido la gracia...

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.  Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los que están alejados de ti, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Dios te salve Reina y madre, madre de  misericordia...

jueves, 4 de septiembre de 2014

Grupo de Oración - México D.F.


La última carta del Padre Pío al pueblo


¡Oh! Padre que en Ti confío y fío en la gracia divina. Tú sabes el dolor y el sufrimiento que afrontamos todos los fieles, pero nos enseñaste a afrontar el mal y a no temer al tiempo, ya que tú decidirás sobre nosotros. Ahora nosotros, aprendiendo de Ti, mi Señor, y dando ejemplo levantas la cabeza para mirar a tus fieles y decirnos: “No teman a la verdad, ni al dolor, ya que son parte de nosotros”.

Ahora es la hora de rezar como lo hacías por nosotros, de amar como no dudabas en hacerlo con todos, de sentir el dolor que tú afrontabas en silencio, y tú, con tu ejemplo, ¡qué grande es tu ejemplo!, te has hecho derecho, serio, honrado, piadoso y sabio. Sabiendo a qué te enfrentas, tus males no pudieron derribarte. Tú siempre decías: “No me importa cómo sea la vida, vivo por ellos, vivo para honrar la memoria del Señor y de esperar su resurrección, porque prefiero ser siervo de Dios y ayudar a los desafortunados, ya que ellos serán algún día mis palabras y viviré por ellos compartiendo nuestros sentimientos”.

No hay un solo día que no piense en los que de mí se fían y me necesitan, en los que me rezan y me miran mientras sus labios pronuncian oraciones frente a mis imágenes. Yo les oigo, yo nunca les abandono, soy su hermano, su padre, quiero bienestar y quiero alejar todo mal, yo abriré las puertas de mi pureza para compartirla; cerraré las puertas del odio para abolir al demonio; les cogeré de la mano para cruzar los lagos del mal y no caer hundidos en ellos; los abrazaré para que sientan latente la luz que muchos no pueden ver porque están ciegos y necesitan sentir a mi Señor. Él se ha incrustado en mí y ha decidido compartir como siempre lo hizo.

Muchos creen, Señor, que les has abandonado. Son ingenuos y no saben cuánto los amas. Sólo tú, Señor, sabes los planes que nos acontecen, cada vez se nos ofrece una nueva oportunidad, no hay duda que eres tú, Señor, el que aparece en nuestros caminos y nos ayuda. Yo solo soy la bondad que corre por ti, soy parte del amor que hay en ti, tú, Dios bueno, me lo confiaste. Con este amor, yo he hecho mis obras, mis bienes, mi colaboración en este mundo que tú tanto aprecias. Ahora es hora de irme y pedir perdón por no despedirme. Ahí va mi espiritualidad, mi aprecio, mi sinceridad.

Poema de Sebastián Herrera
LA VOZ DEL PADRE PÍO. 2013 No. 2

martes, 18 de febrero de 2014

Rugidos y susurros…


La escucha, es la clave importante de cualquier relación. Y no se refiere sólo al sentido del oído: ¡se escucha con la mirada, con los ojos, con los gestos y movimientos de nuestro cuerpo, y de manera especial con el corazón! En una palabra es un arte, y como cualquier arte hay que aprenderlo, practicarlo y cada uno le tiene que dar su estilo propio, su color, su profundidad y su belleza. San Pablo nos recuerda que la misma fe no puede no nacer que de la escucha: “La fe, por lo tanto, nace de la predicación” (Rm 10,17), y entre las palabras más recurrentes del Antiguo Testamento está exactamente: “escucha ... Israel”. Dios mismo, el Altísimo, se le invoca con apremiantes peticiones para que escuche las oraciones de sus hijos (cit. Ex 2,23) y Él mismo viene definido como “Aquél que escucha el grito de su pueblo” (Ex 2,24). Jesús compara a los “suyos” con ovejas que escuchan la voz del pastor (cit. Jn 10,27) y finalmente la Iglesia, es decir, nosotros, es precisamente la comunidad que escucha al Espíritu (cit. Ap 2,7.11.17; 3,6.13) y su Palabra (cit. Hch 15,7;28,28).

Se dice, y es absolutamente verdad, que vivimos en la sociedad de la imagen, y no es ninguna contradicción afirmar que tenemos que escuchar también las imágenes y los sonidos que las definen, las comentan y las exaltan.

El 10 de diciembre pasado, en su mensaje del Día Mundial contra el hambre en el mundo, organizado por Caritas internationalis, el Papa Francisco, con fuerza y con pasión, nos ha recordado que en este nuestro tiempo, orgulloso por las muchas metas tecnológicas científicas y sociales alcanzadas, se levanta enérgico el “rugido de los pobres”, y son muchos todavía los que no sólo no pueden sentarse en el banquete del bienestar sino que además ni siquiera recogen las migajas.

El vaso de las sociedades opulentas que, una vez lleno tendría que de por sí solo derramarse sobre todos, inexplicablemene se vuelve cada vez más grande y espacioso y ni siquiera una gota corre sobre los muchos desiertos que contrariamente aumentan.

Inicia un nuevo año que deseamos que sea para todos portador de una mayor serenidad, bienestar, justicia y superación de los muchos desequilibrios que contrastan nuestro siempre fascinante “planeta azul”.

Tenemos, por lo tanto, que intentar empezar con la escucha: el rugido de los pobres y el susurro de Dios; a menudo repetía el Padre Pío que sentía que se le despedazaba el corazón y el alma sólo pensando en las muchas miserias materiales y espirituales que los hombres vaciaban en su confesonario. Las escuchaba, las recordaba, se las presentaba al Señor y encontraba respuestas concretas y eficaces. Su oído, sin embargo, se había vuelto sensible y atento al rumor de las grandes aguas de los corazones de los hombres, exactamente y sólo porque no se paraba de inclinarlo constantemente al susurro de Dios.

Un tiempo nuevo, entonces para que respondamos también nosostros, cada uno come sabe y puede a aquellos “rugidos” y al susurro “Suyo”.  

Fr. Mariano Di Vito, OFM Cap.
La voz del Padre Pío n.1, 2014

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